La importancia de tener un buen calzado
Nosotros, los miembros del consorcio de dueños de AMisPies, estamos felices recibiendo numerosos correos cada día.
A mí una vez me respondió una carta Narizota (true story) en 1986 y desde entonces aprendí que uno debe responder todo lo que le escriben. A veces tardamos más, a veces sale más expeditivo, pero respondemos cada consulta e inquietud.
Las consultas son múltiples: ¿dónde consigo esto?, ¿de quién es ese totó?, ¿alguno está soltero?, ¿qué opinan de las botas de lluvia Pampero?, etc. Sin embargo, siempre aparece quien escribe preguntando por la razón de esta obsesión que desarrollamos con los años por lo que tenemos en los pies.
¿De dónde salió la idea del blog? Respuestas a las inquietudes por la importancia de tener un buen calzado hay muchas, pero creo que es pedagógico responder trayendo a la luz esta noticia: Hua Chi, un monje budista de 70 años, se dio cuenta que rezar descalzo todas los días durante más de dos décadas en su templo chino en la ciudad Tongren le dejó algo más que paz interior… ¡hizo una huella en el piso! Según el religioso, suele acercarse al altar varias veces al día llueva, truene o haga frio. Un día se topó con que el piso del templo había cambiado. Si obvian la nula pedicuría de nuestro amigo Chi, las fotos son impresionantes:
¿Ahora se dan cuenta cuán importante es tener un buen calzado? ¿Se imaginan si el chino hubiese usado unas lindas zapas en vez de andar en patas? ¡Mucho rezo pero poco visitar AMisPies, abuelo!


Impecable!
La frase deja de ser, “Pasen y vean”. De ahora en más, se transforma en “Pasen y pisen”
que impresión!!